Somos Dabucuri

Teatro Mitu ensayos y obra teatral Somos Dabucuri
Teatro Mitu ensayos y obra teatral Somos Dabucuri

Laboratorio en su 2ª versión, realizado del 17 al 29 de julio bajo la coordinación de la Maestra Beatriz Camargo, con apoyo de la Coordinadora Local Yuli Rubio, contó con la participación de 12 personas entre los 14 y 46 años, de una gran diversidad étnica y cultural, siendo estudiantes, docentes, e investigadores de diferentes lugares del país, incluyendo indígenas de las comunidades Guaunano, Tucano, Desana, Cubeo y Eduria, del Vaupés. El propósito de este Laboratorio consistió en realizar la construcción colectiva de una puesta en escena que afianzara valores de la diversidad cultural del grupo y de la región en torno al espíritu del Dabucurí, que es el don de la abundancia; el saber dar y el saber recibir. Se esperó que en este proceso confluyeran diferentes áreas artísticas, y que se dieran a conocer a las diferentes instituciones culturales del Departamento.

En este Contexto.[1] “El tejido artístico y socio cultural del territorio son análogos. Se espejan: Es el tejido de la biodiversidad, de las bio-culturas de los pueblos indígenas que lo ocupan durante milenios, y que ahora se tejen con el mestizaje que conforma este continente. Aquí comandan las aguas de los rós y la selva en el tejido solidario que plantea el mito-rito del yuruparí indisolublemente unido al Dabucurí, idea inspiradora para desarrollar el laboratorio”.

La última co-evaluación de este Laboratorio señaló que haberlo realizado en torno a los círculos de palabra, con gran respeto, fue lo más importante, ya que en estos se materializó en metáforas, se vivió, la sanación del gran dolor que ha sufrido la comunidad al tener que enfrentar varios casos de jóvenes suicidas de la región y el incendio de la gran Maloka. Estos encuentros, que fueron  acompañados por un sabedor local quien rezó y ambientó el espacio para proteger al grupo de los seres de la naturaleza que los pudieran afectar, fueron impactantes para la sicología de los participantes (“Actos sicomágicos”, los llama la Coordinadora local).

En este contexto se hicieron ejercicios de “danza de órganos” y  de conciencia corporal. Los estudiantes lograron soltar el cuerpo y el espíritu para expresarse y narrar una historia verdadera acerca de los dones que cada uno tiene en abundancia. Estas historias se entretejieron para dar vida a la puesta en escena de manera articulada con grupo de músicos tradicionales y Payé, lo que permitió encarnar cada uno de estos dones de manera autentica y sentida. Se promovió la imaginación de cada cual al revivir sus propias experiencias, tanto dolorosas como satisfactorias, logrando una liberación personal y dejando en los demás participantes un aprendizaje real, vivid y sentido.. La dimensión histórica e investigativa del proceso realizado se concretó en las historias contadas, que confluyeron en el montaje realizado. Las presentaciones se hicieron en espacios abiertos acondicionados para este fin. Para la maestra Coordinadora local:“La experiencia y metodología de la Maestra Beatriz, hace que todo fluya de manera muy natural y adecuada (…) La presencia de la maestra es indispensable no solo para Mitú, sino para el mundo, ojala más personas pudieran compartir con ella”.

En cuanto a otras proyecciones del Laboratorio tendientes a dejar capacidades instaladas: Las Coordinadoras gestionaron con el Secretario municipal de Cultura lo concerniente a la hidratación, el espacio de trabajo y el transporte para la salida de un domingo a la comunidad de Ceima Cachivera; para contar el proceso e invitar a la presentación de la obra final, se llevó a cabo una entrevista en la radio comunitaria Yuruparí Estereo, en el programa Aru Pacoma. En el territorio quedó un grupo de teatro organizado que se espera que pueda seguir desarrollándose con apoyo de las instituciones locales. La dificultad principal consiste en que aún no hay una comprensión plena en las instancias gubernamentales de lo que significa el teatro para promover el sentido y la calidad de vida de la comunidad. Muestra de esto es que Mitú no tiene espacios municipales cerrados para presentar las obras, aunque hay uno en la Escuela Normal, es difícil que la población se transporte allí. De aquí que sea muy limitada la posibilidad de formar públicos para el Teatro, o para la apreciación de cualquier otra forma artística. Otra dificultad señalada se refiere al trabajo que debe hacer la coordinadora local para llenar formularios, recoger información, gestionar espacios y demás, el tiempo no alcanza para que esta apoye a cabalidad el trabajo pedagógico, así que se recomienda contar con un asistente pedagógico. Para la maestra Coordinadoras de este Laboratorio los formatos para sistematizar el trabajo no son adecuados, y a su parecer Entre las Artes solicita formatos sin sentido que se deben diligenciar: “el proceso de sistematización no corresponde a lo vivido, corta totalmente con lo que está haciendo en el campo y se vuelve un ejercicio mecánico de llenar documentos”. Así, el formato de evaluación: “Si fuese un ejercicio real y consciente de evaluación, los criterios deberían ponerlos los mismos grupos, en nuestro caso la propuesta es holística y no está especificada con todos estos conceptos que resultan extraños para todos”.

Se recomienda conseguir espacios más adecuados para desarrollar el Laboratorio, aunque en este caso fue acogido por la Casa de la Cultura, lo que fue conveniente porque este se integró a sus actividades y se favoreció con equipos, Internet y con otros materiales.

 

[1] Tomado de la Propuesta presentada por la Maestra Beatriz Camargo. 2017

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